martes, 14 de abril de 2015

Imposible. Capitulo 5. By mary Blood.




CAPITULO 5


Era inútil resistirse a alguien que tenía la determinación suficiente para haber cruzado el Helcaraxë con éxito; era una batalla perdida para ella.

- No sé lo que me ha pasado, ha sido un impulso. Deseaba besaros y lo he hecho.- Y esa era la maldicion de ser mujer , el deseo que la consumía por dentro y provocaba que cediera a sus impulsos. Todo lo contrario que sucedía con los Eldar. Suspiró resignada – Ahora ya podéis expulsarme de vuestros dominios-

La cara del rey no podía expresar más extrañeza.

- ¿Habéis saltado sobre mi pensando que después os echaría ? ¿Era eso lo que buscabais? -

Oído de sus labios, sonaba fatal.

- ¡No! - Intentó soltarse, pero él no aflojó. - ¿No habéis oído nada de lo que os he dicho antes? Estoy enamorada de vos. Enamorada. Os amo. Yo, una mujer...de vos, un Eldar.- Como él parecía no reaccionar a su discurso sino que simplemente la observaba con interés, ella lo hizo por él – ¡¡Es una aberración!! ¿No lo entendéis? Es una abominación lo que he hecho. Por eso pensé que enseguida me echaríais -

Él no reaccionó. Ni pestañeó. La miro fijamente durante un tiempo que ella no pudo calcular; durante unos instantes, el tiempo no existió.

- Hacedlo otra vez- dijo él rompiendo aquel extraño silencio.

- ¿Cómo? – Tiró con fuerza para alejarse de él , aterrada.

- Hacedlo otra vez.- Repitió el Noldor.

Estaba volviéndose loca y tenía alucinaciones auditivas. ¿Acababa un Eldar, el Rey del Norte, pedirle que le besara de nuevo?.

Imposible. Cualquier acto hecho por la fuerza, iba en contra de la Naturaleza de los Eldar, forzar a uno de ellos a hacer algo en contra de su voluntad, era toda una herejía. ¿ Que él acabara de pedirle que repitiera algo a lo que le había forzado y que era contrario a todo lo que él creía...era una locura. E implicaba muchas cosas que a ella le daba miedo plantearse. Tampoco tenía tiempo para hacerlo.

¿Qué la hizo decidirse?

El miedo no; si hubiera estado tan  asustada, ni siquiera se habría movido. ¿La determinación con la que la miraba? Quizá; aquellos ojos azules podían obligarle a hacer cualquier cosa y a ella la hechizaban con un solo parpadeo . ¿Que se moría de ganas por repetirlo? Por supuesto; llevaba cuatro años soñando con ese momento. ¿ Que luego se sentiría como si le hubiera violado? Seguro.

“ Hazlo”

viernes, 10 de abril de 2015

Imposible. Capítulo 4. By Mary Blood



Capitulo anterior

CAPITULO 4.



Laurë perdió el control. Nunca sabría decir por qué reaccionó de aquella manera, pero lo hizo.

- ¿Queréis saber por qué me voy? - Lo encaró de manera tan salvaje mientras avanzaba , que el rey fue retrocediendo un paso tras otro hasta que el borde de la cama no le dejó avanzar - Pues ya que tanta curiosidad tenéis os lo diré; pero os advierto que quizá no os guste nada lo que vais a oír. -

Se plantó frente a él, con las manos en la cintura, desafiándole

– Me voy, mi señor Rey del Norte porque estoy tan enamorada de vos que si sigo aquí voy a perder el juicio, la cordura y para más inri, mi juventud. ¿Sabéis lo que es amar a alguien y no poder ni acercarte ni decírselo porque te asusta descubrir la repulsión que habrá en su rostro cuando lo hagas?-

El horror en el rostro élfico la ofendió tanto que quiso darle una lección y ponerle rúbrica a la locura que había iniciado; después de eso no haría falta que le pidiera que la dejara marchar... la echaría él mismo de la corte por violar sus más sagradas leyes.

¿Por qué no se le habría ocurrido eso antes?

Sin darle tiempo a reaccionar, saltó sobre él, empujándolo con tanta fuerza que acabaron los dos cayendo sobre el lecho.

Ni siquiera se detuvo a pensar como era posible que alguien como ella, tumbara a un experimentado y ágil guerrero como él. Debería haber sospechado algo, pero en esos momentos, la cegaba el frenesí de la adrenalina. Lo atribuyó a que ella, aunque no fuera muy alta en comparación , no era pequeña. Era una mujer, pero fuerte y ágil, para nada de apariencia frágil como las nissi de la corte. Cuando lo tuvo de espaldas debajo de ella, lo inmovilizó con las piernas sobre su cintura y empujó con fuerza sus hombros con las manos, dejando que su peso lo mantuviera quieto.

- ¿Estáis horrorizado, mi Señor? -. Tenía tanta adrenalina corriendo en su sistema que no estaba pensando con coherencia - Pues ahora viene lo mejor -

Se inclinó con rapidez sobre él y posó su boca sobre la suya, asaltándolo.

Al principio fue algo mecánico, dirigido sobre todo hacia su labio inferior. La suavidad que se encontró la dejó sin respiración, y quiso perderse en ella, pero al darse cuenta de que no había ninguna reacción por parte del Eldar, enseguida entró en pánico y rompió el beso.

Estaba hecho.