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sábado, 20 de diciembre de 2014

La llave impura. Capítulo 5. Parte I.



Capítulo 5


Seguir el sendero fue fácil y aburrido.

Magnatara realmente esperaba tener que pelear para salir de allí.

Supongo que no todos los días obtenemos lo que queremos.


Toda una pena. Se encontró con el oráculo que había seguido, ahora estaba dentro del Templo. Todavía no lograba sobreponerse de la impresión que este le causó. Después de haber caminado lo suficiente para hacerle pensar que estaban cruzando el mundo a pies, la Rakshasi se encontró con la arquitectura más sorprendente que vio jamás.

Tal como decía Ammatiel, el Templo era casi invisible, al igual que los oráculos de esta región, un momento lo veías y al otro no estaba allí. Era simplemente sorprendente. ¿Cómo lo lograban? ¿Con magia? Era todo un misterio que quería descifrar, pero instintivamente sabía que ni siquiera Khal le contestaría esta vez.

Una oráculo llamada Hémera se quedó con la mochila donde llevaba los libros que debían ser entregados y la llevó a una sala donde varios oráculos charlaban. Ni el ángel ni el demonio estaban a la vista. ¿Dónde estaban? No estaba preocupada, pero se sentiría mejor si los viera. Está bien, tal vez, estaba un poco preocupada. Todavía no lograba sacudirse la idea de que escuchó al demonio Dragón mientras estaba en la celda. ¿Habría pasado la prueba? Si no era así, ¿estaría esperando en los límites del Templo?

Sus preguntas pasaron a segundo plano cuando una mujer se le acercó con un hermoso bebé en brazos. Era tan encantadora la pequeña criatura que ella no pudo dejar de mirar.

-Hola –habló la mujer, con voz suave-. Soy Leyra. ¿Quieres que te haga compañía mientras esperas?

domingo, 26 de octubre de 2014

La llave impura. capitulo 3. Parte 2.




El Oráculo le miraba esperando una reacción de su parte, la verdad era que él estaba horrorizado.
 ¿Cuántas cosas desastrosas Magnatara soportó y aun así ella siempre llevaba una gran sonrisa? Lo peor era que Kamlot era igual que todos, nunca le dio un poco de descanso.

-¿Me estás diciendo que ella fue rechazada?-

-Su madre la llevó a su padre al momento después de dar a luz, su padre siempre la trató como impura desde su temprana vida- Kamlot sabía exactamente como trataban a los impuros, y los golpes siempre estaban presentes.-. Fue golpeada con el propósito de matar su lado angelical, por eso cuando comenzaron a nacer sus alas, hizo que se las arrancaran –el demonio y dragón se encogieron con empatía. El dolor agónico de ese simple acto era más fuerte que cualquier paliza que pudiera resistir.

- Pero, obviamente, volvieron a nacerle. Mediante un hechizo las mantiene oculta al mundo.

-¿Por qué haría tal cosa?-

La expresión de Khal se volvió triste.

- Su padre ya le hacía mucho daño, imagina si se enteraba de sus alas. La avergüenzan, Kamlot. Ella siente vergüenza por no ser una completa Rakshasi. Su padre logró inculcarle muy profundamente sus creencias. Esto la ha hecho una gran guerrera, pero piensa que debe estar probándose todo el tiempo.

-Ahora entiendo su vena obstinada…

viernes, 10 de octubre de 2014

La llave Impura. Capítulo 3. Parte 1.







Capítulo 3


Se quedó allí como un tarado mirando el cielo.

 ¿Qué esperaba? ¿Qué Magnatara volviera?

Entonces me quedaré esperando eternidades.

Porque ella no regresaría. Estaba seguro de eso.

¿Magnatara tenía alas? Los Rakshasi no las poseían, no que él supiera. Eso tenía que ver con la mezcla de  ella, pero ¿qué raza era? Existía una gran variedad de criaturas con alas. Kamlot conocía a la Rakshasi y nunca vio un indicio de ellas. Tampoco las usó en ningún momento. ¿Acaso se avergonzaba de eso? Él se rió del pensamiento, en la faz de la tierra no existía alguien más orgulloso que Magnatara.

Algo se movió entre los árboles, sacándolo de su estupor. Se puso en guardia, revisando y esperando.

-¿Así que viste lo que la Rakshasi siempre quiere ocultar?- Kamlot vio al hombre salir.

-¿Quién eres?- el dragón estudió atentamente al hombre de larga cabellera negra y constitución fuerte, que parecía rondar los cuarenta y cinco años. Sus ojos marrones estaban llenos de conocimiento, fue cuando supo que era quien le llamó en primera instancia.

-Soy Khal.- dijo con un tono despreocupado.

-¿Eres quien le dejó la nota a Magnatara?- Eso le enojaba. Si el hombre no le hubiese dejado una orden, posiblemente ella estuviera con él. Tal vez no… -Magnatara se ha ido por tu culpa, puede ser peligroso. –

Su  voz sonó fusionada con la voz del dragón. Khal se encogió de hombros.

-Eres astuto demonio. Yo le dejé la nota, sí. Mas tú tienes toda la culpa de que se marchara. –

Kamlot dio dos pasos atrás… el oráculo tenía la razón.

El hombre se acercó, la ropa estaba llena de sangre y rota, pero no mostraba alguna herida.

–Ella no se hubiese marchado si no estuviera cansada de ti.-

-Seguramente está preocupada por no encontrarte. –dijo, no quería que nadie le juzgara.

 -Debe estar que se la lleva el diablo por la preocupación, pero necesitaba hablar contigo a solas. Y conozco a Magnatara perfectamente, dejarla atrás es imposible.- Le hizo una seña para entrar a la casa, Kamlot le siguió.

-¿Le dejaste la nota para que se marchara?-

domingo, 5 de octubre de 2014

La llave impura. Capitulo 2, parte III.




El Templo era majestuosamente grande, imponente.

En las noches el oráculo Habbiel se encargaba de encender el fuego y las antorchas. Era un trabajo que hacía sin falta, sin quejarse… Un escalofrío de terror le corrió por la columna vertebral. El fuego no fue encendido. Magnatara dejó caer las aves, justamente cuando iba a salir corriendo para dentro del Templo, una mano fuerte la atrapó.

-Respira. Si la Rakshasi sale, estaremos jodidos–

¿Por qué estarían jodidos? Ella podía manejar esa parte mejor que su parte racional.-

Si quedara alguien de utilidad podrías matarlo sin querer. –Ok, ella podía controlarse, no todo el tiempo, y no quería que esta vez fuera una de esas. Asintió, dejándole saber que entendió su punto y cuando la soltó, Magnatara caminó hasta el balcón donde tomó dos antorchas. No tuvo que pedirle ayuda a Kamlot, este hizo que sus manos se encendieran y las prendió.

Las puertas chillaron al abrirse y colectivamente los sonidos del bosque tomaron silencio, haciendo que el ruido fuera aterrador. Magnatara fue la primera en entrar.

Sabía con lo que se encontraría, solo esperaba equivocarse y que fuera una broma de mal gusto. Ellos siempre le gastaban bromas.

Pero ninguna tan cruel como esta.

Sintió a Kamlot detrás, casi pisándole los talones y algo de su tensión se alivió… Sea cual sea el resultado, el demonio estaba allí.

sábado, 20 de septiembre de 2014

La llave impura. Capítulo 2. Parte I.

Capitulo 2.




Saliendo de ver a su alterada madre, Ammatiel se dirigía inmediatamente a atender su llamado. Siendo el encargado de un ejército, su existencia nunca había tenido un respiro. Vivía por hacer el bien, para crear a los mejores guerreros… aunque esto era diferente, lo sentía en cada hueso de su ser.
Cruzó los jardines y las fuentes doradas, sumido en sus pensamientos.

Todos lo miraban, mas él no le prestaba atención a nadie. Cualquier cosa que ellos le pidieran, lo haría. ¿Matarla? No, en ese extremo, Ammatiel no estaba tan seguro. ¿Por qué lo haría? Él la ha estado observando de cerca y todavía no ha encontrado algún motivo para llegar a hacerlo.


Entró al vestíbulo principal y como siempre se quedó maravillado con la perfección de su entorno. Más allá de donde caminaba, los animales vivían en perfecta armonía. Mientras los pavos reales mostraban sus lindas plumas, los leones tomaban un descanso mirando aburridamente el espectáculo. Las puertas se abrieron sin necesidad de tocar, Ammatiel entró sin vacilar. Dentro de la sala estaba un grupo de hombres y mujeres –que conocía muy bien-, esperándole.

Las puertas se cerraron, y todos le miraron fijamente. No preguntó nada, se quedó a la espera de que alguien hablara.

-Dado que tu madre no ha querido, por ningún medio posible –comenzó a decir Laurel. Una mujer alta, de cabello rubio y blanco… una mujer por la cual siempre ha tenido una debilidad, aunque no lo aceptara ni siquiera a sí mismo, le miró profundamente. A pesar de que mantenía su rostro sin expresión, Ammatiel la había estudiado lo suficiente para saber que algo le preocupaba.- aceptar el trabajo, tú eres el otro más indicado. Tu interés por la chica, lo que conoces y por todo lo demás, te daremos la oportunidad de acercarte.- Y… algo no le estaban diciendo.

-¿No la mataré?-

martes, 26 de agosto de 2014

La llave impura. capitulo 1. Primera Parte.




Capitulo 1




-¡Mío!-

Claro, eso sería cierto si fuera tan alta como una modelo, pero en realidad, llegó tarde a ese departamento antes de nacer.

Suspiró.

Lamentablemente Magnatara heredó la poca estatura de su madre, una melena caótica y unos ojos tan extraños como los de su padre.

Tal vez solo debería parecerme a ella.

El problema estaba en que si ella lo quisiese, Magnatara podría ser exactamente como Salomé.

Sí, en comparación con Salomé, -la esbelta traidora de cabello color canela, ojos color oro, piel de porcelana y de unas largas y perfectas piernas kilométricas- ella no era tan agraciada. No es que fuera fea, solo que la odiosa víbora era más linda.

Oh, eso era una mentira, Magnatara era hermosa… pero solo así le encontraba la respuesta a esta apestosa situación.

Su Rakshasi se movió inquieta en su cabeza, tratando de escaparse. Si eso sucedía querría descuartizar cualquier cosa, dado a que estaba encerrada en un auto y quien estaba a su lado era su dolor de culo -amor platónico-, no sería nada productivo.

Se pellizcó el puente de la nariz en un intento por calmar su creciente enojo.


 Ahora estaba cabreada, y en definitiva sus uñas ya se estaban convirtiendo en garras.

Cálmate
.

Subió el volumen del radio –por quinta vez, luego de que su acompañante disminuyera el volumen las últimas cuatro veces.- y se recostó en el asiento de pasajero, escuchando la estrepitosa banda Rammstein y su canción Rosenrot.






Cerró los ojos con satisfacción, arrullada por la fatídica canción como si fuese una canción de cuna.

Kamlot estaba a su lado, conduciendo –después de tanto insistir en tomar el volante, Magnatara lo único que consiguió fue que le dedicara una de esas escasas sonrisas torcidas que le hacía perder el aire tan delicadamente como un puño en el estómago, pero no el volante.

martes, 8 de julio de 2014

LAS DOS DESPUES DE MEDIANOCHE . Alessa Cevans.



LAS DOS DESPUÉS DE MEDIANOCHE


-Ayúdame....




Esas palabras fueron las que me despertaron aquella madrugada.

Como tantos otros días, me fui a dormir pronto, ya que al día siguiente tenía que volver a trabajar y la rutina veraniega, me dejaba para el arrastre.

Después de una buena ducha y de cenar, me acosté mirando el reloj. Las manecillas verdes fosforescentes marcaban las 12 y media de la noche y pensé con amargura que tenía unas 5 horas escasas para descansar y volver al jaleo.

No era un día especial... Era tan solo un día como los demás. Uno que no se diferenciaba de los que le predecían o seguían desde mayo a octubre, pero algo me hizo despertarme aquella madrugada.

Confusa, abrí los ojos intentando enfocar mi vista en el tenue resplandor de las manecillas del reloj y con hastío vi que solo eran las dos de la madrugada y me di la vuelta para seguir durmiendo.

Una corriente poco usual en el agosto mediterráneo, enfrió mi habitación y tire de la sabana para taparme, no pensando en nada, debido al cansancio pero de repente, una mano fría, me toco los pies.

Asustada, abrí los ojos, intentando apartar la sabana y cuando me di la vuelta, allí estaba él frente a mi cama.

Un grito mudo murió en mi garganta, a la vez me incorporaba y retrocedía hacia el cabezal, encogiéndome sobre misma y pegando las rodillas a mi pecho, mientras que con una mano, intentaba dar con la clavija de la luz.

- Ayúdame....

Su voz ronca hizo que todos los poros de mi cuerpo se erizaran y mientras las lágrimas resbalaban por mi rostro, el siguió hablando.


- Me están buscando... Mi moto ha resbalado en la curva de Es Cubells y he caído hacia abajo.


Su tono era monótono y triste y aunque paralizada por el terror, no pude evitar sentir en mi pecho toda la pena que su voz delataba.

El solo estaba allí, de pie, repitiéndome lo mismo una y otra vez, durante unos minutos que se hicieron una eternidad y cuando mi mano por fin dio con la clavija y la claridad de la luz ilumino mi habitación, él ya no estaba.


Con el corazón retumbando con tal violencia que podía oír la sangre golpeteando en mis oídos, me frote la cara, incapaz de levantarme.

- ha sido un sueño... Solo ha sido un sueño provocado por el cansancio...

Intentaba convencerme a mí misma mientras me acurrucaba de nuevo en la seguridad de mi cama y aunque esa noche, el sueño no volvió a mí, logre convencerme de que todo había sido una pesadilla.


Horas más tarde, cuando me iba para el trabajo, extrañada pensé que a que se debían las sirenas y los helicópteros que iban y venían y me bajé del autobús, buscando las llaves del restaurante.


Como cada mañana, hice girar la llave y desconecté la alarma y al mirar hacia la piscina, mi corazón se paró con un vuelco.


Él estaba allí, señalando hacia el este y con terror pude ver que no tenía pies.


-Ayúdame...


Susurro desapareciendo ante mis ojos.




-FIN-



martes, 11 de marzo de 2014

The Trial. Lou.





¡ Hola a todos!


Os dejamos la obra de un autor en ciernes, que no os dejara para nada indiferentes. Estamos tremendamente orgullosos de poder compartir con vosotros lo que escribe Lou, un colaborador nuestro que se merece todo nuestro seguimiento y apoyo.

Os dejamos con el siguiente  de lo que esperamos sea un largo camino  de relatos . Podéis encontrar mas de este colaborador pinchando sobre su nombre.



The Trial


1

La brisa se congela

en el alma que la espera.

Troncos rígidos alborotados,

Buscan entre los condenados,

Quien por ellos sea colgado.




La noche es del silencio,

con la muerte la desprecio.

La vida no tiene sentido,

sin un feliz camino.




Nada importa,

no todo se soporta.

Solo se lucha si se tiene,

y el sueño se retiene

a causas que se atienen.