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martes, 27 de octubre de 2015

Especial Halloween 2015. E. 731. By Pandora Leon





E. 731

Pandora León




Era una tarde nublada, de esas en las que terminas haciendo nada hasta que par de locos amigos tuyos te invitan a salir. No soy de las que pregunta mucho, ellos solamente tuvieron que decir: Liss, vamos a salir. ¿Te apuntas? Y yo quedé vestida en menos de un parpadeo.

Pasaron a recogerme y yo, contenta de hacer algo que no fuera estar en mi casa, me dejé llevar junto a una lata de cerveza en mi mano derecha. Teníamos el radio a todo volumen y cantamos las canciones a viva voz... al menos solo íbamos nosotros; si alguien nos escuchara nos demandaría por intento de asesinato.

Sí, así de malo cantamos. Luego de unas cuantas horas, ya me empezaba a impacientar. Iba a abrir mi boca para preguntar, cuando me fijé a mi alrededor… la comunidad por la que pasamos estaba desierta, muy desierta, incluso para un día nublado. Una decoración del patio de una casa llamó mi atención. ¿Eso que estaba encima de la verja era una calavera? No era una calavera  humana, más bien como  la de un toro o algo así como lo que enseñan en las películas de viejo oeste y desiertos.

Parpadeé y di un trago largo a la quinta lata de cerveza que pasaba por mi mano, cuando intenté fijarme de nuevo para ver si había visto lo correcto, el carro ya  había avanzado.

Seguro estoy viendo cosas... Esta es la última que me bebo.

Mi amigo Fernando se estacionó frente a un edificio enorme y viejo. Sus paredes blancas tenían manchas negras producidas por el tiempo. Por los balcones que sobresalían , pude suponer que era un hotel abandonado. Fernando se bajó del carro, seguido por Carlos.

-¿Qué hacen?- pregunté.

sábado, 10 de enero de 2015

La llave Impura. Capítulo 5. Parte II.




viene de Parte 1

Respiró hondo cuando encontró la puerta, ella en definitiva estaba allí. Podía sentirla, incluso un leve rastro de su olor a vainilla le llegaba a su sensible olfato. Tocó la puerta, por más que quisiera abrirla sin avisar, pero lo pensó dos veces.

Magnatara realmente odiaba que entraran a algún lugar donde ella estaba sin tocar la puerta. Únicamente los malos salvajes entran sin tocar, eso era lo que siempre decía y luego suspiraba con enojo y ponía los ojos en blanco cuando alguien tenía el atrevimiento de hacerlo. Incluso si era algo de vida o muerte, con la Rakshasi debías tocar la puerta.

No pasó mucho tiempo cuando la puerta fue abierta, no era la mujer que esperaba, pero ella le dedicó una amplia sonrisa antes de hacerse a un lado y dejarle pasar. Estuvo a punto de darse la vuelta y salir de la habitación cuando vio a Magnatara, el cuadro que se alzaba ante su vista era tan irreal que se quedó allí, con los pies anclados al suelo.

Ella estaba sentada en la cama, sosteniendo a un pequeño. Se veía hermosa mientras arrullaba al niño quien gorgoteaba felizmente. Magnatara alzó la vista del bebé y le sonrió abiertamente, haciendo que el corazón de Kamlot se detuviera por unos instantes.

-¡Estas aquí! –canturreó la Rakshasi con emoción y el niño se unió a su alegría soltando una carcajada risueña.- ¿Kamlot? ¿Estás bien? –

domingo, 28 de diciembre de 2014

Entrevista a Pandora León.


Hola amigos.

muchos de vosotros teníais curiosidad por saber de nuestras autoras. Correpondiendo a vuestra curiosidad aquí tenéis la entrevista que le hicimos  Pandora León,  la autora de " La llave Impura", Historia que estamos contando actualmente en nuestro blog.

Aquí está. Disfrutadla.


Pandora, encantados de que hayas aceptado que te hagamos esta pequeña entrevista. Como ves, queremos que la gente te conozca un poquito mejor a ti y cómo no, también tus obras.


¡Hola! ¡¡Encantada estoy yo por estar con ustedes!! Estoy muy contenta, no lo notaran porque no me ven, pero les doy una idea, estoy que me río hasta sola.


¿Cómo te vino la idea de realizar " La llave impura”?

Esta idea hostigadora –jaja.- vino una noche en que conducía de camino a casa. En realidad no tenía ni idea de qué forma tomaría, solo puse en papel la idea y escribí hasta que nació Magnatara.

La idea de usar una Rakshasi, no fue tan sencilla. Ella no encajaba con lo que ya conocía de seres mitológicos, se negaba de alguna forma, lo que me hizo hacer una pequeña investigación. Y de la nada encontré a esta raza de la mitología hindú y me pareció perfecto, pues tenía unas características que me hacía pensar en ellos como criaturas escurridizas, justo como mi personaje, así que saque algunas características y las moldee a ella.

Los demás personajes fluyeron sin ningún problema. La verdad, es que una vez tuve el primer capítulo, no iba a continuarlo, pero lo compartí con un amigo y él quedó enamorado de lo que escribí, tanto que siempre que hablaba conmigo me pedía leer cada adelanto que hacía de la historia. Esto hizo que la continuara, y me siento contenta con eso.

¿Es la primera vez que escribes algo así? ¿O eres asidua a la escritura de ese tipo de Historias? ¿Cuáles son tus orígenes en la literatura?

¡¡¡¡¡¡Noooo!!!!!!! No es la primera vez. En realidad tengo un montón de historias escritas, pues comencé muy joven a escribir.

sábado, 20 de diciembre de 2014

La llave impura. Capítulo 5. Parte I.



Capítulo 5


Seguir el sendero fue fácil y aburrido.

Magnatara realmente esperaba tener que pelear para salir de allí.

Supongo que no todos los días obtenemos lo que queremos.


Toda una pena. Se encontró con el oráculo que había seguido, ahora estaba dentro del Templo. Todavía no lograba sobreponerse de la impresión que este le causó. Después de haber caminado lo suficiente para hacerle pensar que estaban cruzando el mundo a pies, la Rakshasi se encontró con la arquitectura más sorprendente que vio jamás.

Tal como decía Ammatiel, el Templo era casi invisible, al igual que los oráculos de esta región, un momento lo veías y al otro no estaba allí. Era simplemente sorprendente. ¿Cómo lo lograban? ¿Con magia? Era todo un misterio que quería descifrar, pero instintivamente sabía que ni siquiera Khal le contestaría esta vez.

Una oráculo llamada Hémera se quedó con la mochila donde llevaba los libros que debían ser entregados y la llevó a una sala donde varios oráculos charlaban. Ni el ángel ni el demonio estaban a la vista. ¿Dónde estaban? No estaba preocupada, pero se sentiría mejor si los viera. Está bien, tal vez, estaba un poco preocupada. Todavía no lograba sacudirse la idea de que escuchó al demonio Dragón mientras estaba en la celda. ¿Habría pasado la prueba? Si no era así, ¿estaría esperando en los límites del Templo?

Sus preguntas pasaron a segundo plano cuando una mujer se le acercó con un hermoso bebé en brazos. Era tan encantadora la pequeña criatura que ella no pudo dejar de mirar.

-Hola –habló la mujer, con voz suave-. Soy Leyra. ¿Quieres que te haga compañía mientras esperas?

sábado, 29 de noviembre de 2014

La llave impura. capitulo 4 parte 2.



S
álvala y te enseñará el camino.

¿Había mencionado que odiaba a los oráculos y sus cosas a medias? Ahora ella se estaba congelando el culo, literalmente hablando, mientras buscaba a quien debía salvar. Los copos de nieve caían en todo el lugar y dado a que ella vestía ropa suelta para combatir el calor del Amazonas, le castañeaban los dientes. Pronto encontró una esquina agradable para conjurar ropa adecuada y un aspecto diferente. Una vez que ese no fue un problema y que las neuronas poco a poco se le estaban descongelando, le prestó atención a su alrededor.

Y maldita sea, no le gustó el lugar donde estaba. Magnatara lo conocía muy bien. La rabia comenzó a arder lentamente dentro de ella, y sus garras comenzaron a alargarse. Este era su “hogar” hace muchos siglos atrás.


La Rakshasi ya se estaba haciendo una leve idea de a quién debía rescatar. Pero, ¿qué día era exactamente? Eso podría confirmar sus sospechas.


Se acercó a un bar, todos los que se encontraban en su camino se hicieron a un lado. Ellos claramente sentían el poder que emanaba de ella, el peligro y no querían encontrarse en el foco de su atención.


-¿Qué día es hoy? –le preguntó al hombre que estaba detrás de la barra, limpiando un vaso de cristal.


El hombre la miró con esos ojos gatunos y una sonrisa encantadora, antes de contestarle. Magnatara hubiese pensado que él era lindo, sino estuviera consiente de toda la maldad de la que era capaz. Ella hizo una mueca y volvió a salir del lugar. Ahora estaba inmensamente cabreada. Sus sospechas eran ciertas. Debía salvarse a ella misma.


Su pequeña yo estaba encerrada en un calabozo… ese día ella había sido llevada allí y golpeada brutalmente por haberse defendido de otra Rakshasi que pensaba que molestarla era de lo más divertido. Magnatara no empezó nada, solo se defendió. Pero la culpa, según todos, obviamente fue de ella. Su padre, tan amoroso como era, dejó que se la encerraran, “para que aprendiera cuál era su lugar”. Esperó días incontables a que la sacaran de aquel horrendo lugar, donde pasó frío y hambre, eso nunca pasó hasta que cumplió su castigo. Por más que quisiera ir en busca de la niña que la agredió y hacerle pagar por lo que hizo, ella nunca le pegaría a un niño, no importaba cuantas ganas tuviese de hacerlo.

sábado, 15 de noviembre de 2014

La llave impura. capitulo 4. parte 1




Capítulo 4


Ammatiel encendía el fuego cuando una Magnatara muy animada se le unía, seguida por un furioso Kamlot. Conociendo a la Rakshasi como lo hacía, supuso que ella produjo el enfado del demonio. No es que le molestara, él se merecía todo lo que la mujer iba a hacerle a continuación.
Mientras se encargaba del campamento, pensó en todo lo que dijo Kamlot… ahora entendía porque era tan importante que protegiera a Magnatara. Eso no quería decir que estaba contento por eso. Ellos debieron decirle que estaba a su cargo en este entonces. Una vez que tuviera tiempo, él volvería a los cielos y alguien le tenía que dar una buena explicación sobre esto. Laurel me explicará, le guste o no. Se asegurara de eso.
Pensó en irse en ese momento al cielo, pero no estaba seguro de encontrar a esos dos vivos cuando regrese. Magnatara se sentó a su lado, ignorando al demonio. Sí, eso iba a ser divertido. Ella bostezó, recordándole que no descansó durante mucho tiempo.
-Ve a descansar, Magnatara. Mañana saldremos temprano.- la Rakshasi bostezó otra vez sin ocultar su cansancio.
-¿Falta mucho para llegar?
-Si todo marcha bien, llegaremos antes del anochecer de mañana.
-¿No se mataran si me voy a dormir?- Ella parecía divertida, haciendo que él soltara un suspiro.
-Eso solo pasaría si fuera yo quien iría a dormir. Ustedes se matarían.
-Posiblemente –dijo la mujer luego de pensarlo un rato.-. Normalmente me quedaría para iluminarles la noche, pero estoy muerta. No hagan nada divertido sin mí, ¿vale?
-Voy contigo.- Kamlot por fin habló desde que llegó detrás de Magnatara.
-¿Qué? ¿Por qué? Yo me sé el camino –señaló la caseta.-. Esa es la mía. Y no estás invitado a ella. –dio media vuelta y se marchó. Ammatiel rió por lo bajo. El demonio contuvo el aliento para soltarlo lentamente.

domingo, 26 de octubre de 2014

La llave impura. capitulo 3. Parte 2.




El Oráculo le miraba esperando una reacción de su parte, la verdad era que él estaba horrorizado.
 ¿Cuántas cosas desastrosas Magnatara soportó y aun así ella siempre llevaba una gran sonrisa? Lo peor era que Kamlot era igual que todos, nunca le dio un poco de descanso.

-¿Me estás diciendo que ella fue rechazada?-

-Su madre la llevó a su padre al momento después de dar a luz, su padre siempre la trató como impura desde su temprana vida- Kamlot sabía exactamente como trataban a los impuros, y los golpes siempre estaban presentes.-. Fue golpeada con el propósito de matar su lado angelical, por eso cuando comenzaron a nacer sus alas, hizo que se las arrancaran –el demonio y dragón se encogieron con empatía. El dolor agónico de ese simple acto era más fuerte que cualquier paliza que pudiera resistir.

- Pero, obviamente, volvieron a nacerle. Mediante un hechizo las mantiene oculta al mundo.

-¿Por qué haría tal cosa?-

La expresión de Khal se volvió triste.

- Su padre ya le hacía mucho daño, imagina si se enteraba de sus alas. La avergüenzan, Kamlot. Ella siente vergüenza por no ser una completa Rakshasi. Su padre logró inculcarle muy profundamente sus creencias. Esto la ha hecho una gran guerrera, pero piensa que debe estar probándose todo el tiempo.

-Ahora entiendo su vena obstinada…

martes, 21 de octubre de 2014

Pandora Leon by Magnatara.


Hola queridísimos seguidores.

Lo prometido es deuda, así que os dejamos con la presentación de la nueva autora que está actualmente publicando y revolucionando nuestro blog y nuestro grupo de Facebook.

¿ Qué mejor que presentárosla de la mano de su propia creacion, la Rakhashi Magnatara?

Aquí las tenéis.

 Magnatara presentando a Pandora León.




Ejem… ¿alt115? Ah sí, ya lo tengo. ¿Ella sabrá que necesita un ordenador nuevo o al menos arreglar este? Eso de estar poniendo alt115 para escribir una ‘s’ es un infierno… Pero, a lo que iba.

¡Hola gente que me lee!

Estoy aquí para hablar sobre Pandora León -que conste que lo hago porque ella me hostigó-.


 Pandora León es el nombre con el que cariñosamente nombramos a nuestra narradora oficial.

Llegamos a ella con intención de plasmar nuestras historias, y la que nos hostiga cuando le dejamos de contar nuestras memorias. Momento en el que se pone fastidiosa y no hay quien la aguante.

Cena Eterna . Especial Halloween 2014. By Pandora León.



A mi amigo Lou, porque se le extraña…

Me divertía de lo lindo esa noche.

¿Cómo no hacerlo? Mis amigos estaban conmigo, la música sonaba alta acallando todo, mientras bailábamos disfrutando de la fiesta.

De pronto todo se apagó, acompañado por el jadeo de la multitud, luego las quejas por la interrupción. Pero yo no pensaba, mi respiración se aceleró, y mi corazón se retomó la carrera al maratón.

Tranquila, me dije… pero mi intento se fue por la borda cuando la gente comenzó a gritar.

-La bruja… -dije en un jadeo. Mis amigos pensaban que seguramente aquellos gritos terroríficos eran parte de algún espectáculo.

Merida soltó una risita.

-Es una vieja historia, ¿no creerás que es cierta?-

Ugh, dichosa historia de miedo que no podía sacarme de la cabeza. Una noche de tormenta, a mis amigos les pareció entretenido contar historias de terror, y aunque normalmente no me aterraban ninguna de ellas, al escuchar esa historia un escalofrío me recorrió por la espalda y hasta el día de hoy, no he podido sacudírmelo del todo.

Esta era una vez, una bruja. Era la más poderosa, pero como todas sabían, el cuerpo iba envejeciendo incapaz de soportarlo tanto poder. Intentó por todos los medios de ser eterna, pero sus hechizos nunca sirvieron para algo, hasta que encontró en lo más profundo de su alma esas palabras que le darían lo que ella tanto ansiaba. Pero no era así de simple… para esto ella debía comerse a las jóvenes para mantener su estado perfecto.

viernes, 10 de octubre de 2014

La llave Impura. Capítulo 3. Parte 1.







Capítulo 3


Se quedó allí como un tarado mirando el cielo.

 ¿Qué esperaba? ¿Qué Magnatara volviera?

Entonces me quedaré esperando eternidades.

Porque ella no regresaría. Estaba seguro de eso.

¿Magnatara tenía alas? Los Rakshasi no las poseían, no que él supiera. Eso tenía que ver con la mezcla de  ella, pero ¿qué raza era? Existía una gran variedad de criaturas con alas. Kamlot conocía a la Rakshasi y nunca vio un indicio de ellas. Tampoco las usó en ningún momento. ¿Acaso se avergonzaba de eso? Él se rió del pensamiento, en la faz de la tierra no existía alguien más orgulloso que Magnatara.

Algo se movió entre los árboles, sacándolo de su estupor. Se puso en guardia, revisando y esperando.

-¿Así que viste lo que la Rakshasi siempre quiere ocultar?- Kamlot vio al hombre salir.

-¿Quién eres?- el dragón estudió atentamente al hombre de larga cabellera negra y constitución fuerte, que parecía rondar los cuarenta y cinco años. Sus ojos marrones estaban llenos de conocimiento, fue cuando supo que era quien le llamó en primera instancia.

-Soy Khal.- dijo con un tono despreocupado.

-¿Eres quien le dejó la nota a Magnatara?- Eso le enojaba. Si el hombre no le hubiese dejado una orden, posiblemente ella estuviera con él. Tal vez no… -Magnatara se ha ido por tu culpa, puede ser peligroso. –

Su  voz sonó fusionada con la voz del dragón. Khal se encogió de hombros.

-Eres astuto demonio. Yo le dejé la nota, sí. Mas tú tienes toda la culpa de que se marchara. –

Kamlot dio dos pasos atrás… el oráculo tenía la razón.

El hombre se acercó, la ropa estaba llena de sangre y rota, pero no mostraba alguna herida.

–Ella no se hubiese marchado si no estuviera cansada de ti.-

-Seguramente está preocupada por no encontrarte. –dijo, no quería que nadie le juzgara.

 -Debe estar que se la lleva el diablo por la preocupación, pero necesitaba hablar contigo a solas. Y conozco a Magnatara perfectamente, dejarla atrás es imposible.- Le hizo una seña para entrar a la casa, Kamlot le siguió.

-¿Le dejaste la nota para que se marchara?-

domingo, 5 de octubre de 2014

La llave impura. Capitulo 2, parte III.




El Templo era majestuosamente grande, imponente.

En las noches el oráculo Habbiel se encargaba de encender el fuego y las antorchas. Era un trabajo que hacía sin falta, sin quejarse… Un escalofrío de terror le corrió por la columna vertebral. El fuego no fue encendido. Magnatara dejó caer las aves, justamente cuando iba a salir corriendo para dentro del Templo, una mano fuerte la atrapó.

-Respira. Si la Rakshasi sale, estaremos jodidos–

¿Por qué estarían jodidos? Ella podía manejar esa parte mejor que su parte racional.-

Si quedara alguien de utilidad podrías matarlo sin querer. –Ok, ella podía controlarse, no todo el tiempo, y no quería que esta vez fuera una de esas. Asintió, dejándole saber que entendió su punto y cuando la soltó, Magnatara caminó hasta el balcón donde tomó dos antorchas. No tuvo que pedirle ayuda a Kamlot, este hizo que sus manos se encendieran y las prendió.

Las puertas chillaron al abrirse y colectivamente los sonidos del bosque tomaron silencio, haciendo que el ruido fuera aterrador. Magnatara fue la primera en entrar.

Sabía con lo que se encontraría, solo esperaba equivocarse y que fuera una broma de mal gusto. Ellos siempre le gastaban bromas.

Pero ninguna tan cruel como esta.

Sintió a Kamlot detrás, casi pisándole los talones y algo de su tensión se alivió… Sea cual sea el resultado, el demonio estaba allí.

domingo, 28 de septiembre de 2014

La llave impura. capítulo 2. Parte II.






Otra vez, sin ningún aviso algo saltó encima de él.

El dragón soltó un rugido, se quitó con rapidez al atrevido y se giró para atacar. A pesar de que todavía estaba en llamas cuando lo atacó, el Teexat –que se fijó era gris con rayas negras- no parecía estar afectado de alguna forma.

-¡No!- Magnatara se lanzó entremedio de ellos justamente cuando el dragón decidió atacar, ganándose una severa quemadura.

Acto reflejo el dragón se detuvo soltando un chillido ¿horrorizado?

No, seguramente Kamlot había escuchado mal.

Nunca, en su larga vida el demonio escuchó algo igual, ni siquiera en las escasas conversaciones que han tenido, porque sí, el hijo de puta podía hablarle.

La Rakshasi alzó la vista de su brazo derecho como si no tuviera la madre de las quemaduras y se giró a la criatura. No hizo ningún movimiento, solo soltó una onda de poder y liderazgo que dejó a todos aturdidos. Al cabo de unos minutos en el que el Teexat ni ella se movieron, la criatura también se fue.

-Este era un Teexat joven, y solo buscaba jugar. No hacernos daño.- que ella pudiera distinguir quién era un peligro o no, hizo que tanto el hombre como la bestia le respetaran más.

sábado, 20 de septiembre de 2014

La llave impura. Capítulo 2. Parte I.

Capitulo 2.




Saliendo de ver a su alterada madre, Ammatiel se dirigía inmediatamente a atender su llamado. Siendo el encargado de un ejército, su existencia nunca había tenido un respiro. Vivía por hacer el bien, para crear a los mejores guerreros… aunque esto era diferente, lo sentía en cada hueso de su ser.
Cruzó los jardines y las fuentes doradas, sumido en sus pensamientos.

Todos lo miraban, mas él no le prestaba atención a nadie. Cualquier cosa que ellos le pidieran, lo haría. ¿Matarla? No, en ese extremo, Ammatiel no estaba tan seguro. ¿Por qué lo haría? Él la ha estado observando de cerca y todavía no ha encontrado algún motivo para llegar a hacerlo.


Entró al vestíbulo principal y como siempre se quedó maravillado con la perfección de su entorno. Más allá de donde caminaba, los animales vivían en perfecta armonía. Mientras los pavos reales mostraban sus lindas plumas, los leones tomaban un descanso mirando aburridamente el espectáculo. Las puertas se abrieron sin necesidad de tocar, Ammatiel entró sin vacilar. Dentro de la sala estaba un grupo de hombres y mujeres –que conocía muy bien-, esperándole.

Las puertas se cerraron, y todos le miraron fijamente. No preguntó nada, se quedó a la espera de que alguien hablara.

-Dado que tu madre no ha querido, por ningún medio posible –comenzó a decir Laurel. Una mujer alta, de cabello rubio y blanco… una mujer por la cual siempre ha tenido una debilidad, aunque no lo aceptara ni siquiera a sí mismo, le miró profundamente. A pesar de que mantenía su rostro sin expresión, Ammatiel la había estudiado lo suficiente para saber que algo le preocupaba.- aceptar el trabajo, tú eres el otro más indicado. Tu interés por la chica, lo que conoces y por todo lo demás, te daremos la oportunidad de acercarte.- Y… algo no le estaban diciendo.

-¿No la mataré?-

martes, 26 de agosto de 2014

La llave impura. capitulo 1. Primera Parte.




Capitulo 1




-¡Mío!-

Claro, eso sería cierto si fuera tan alta como una modelo, pero en realidad, llegó tarde a ese departamento antes de nacer.

Suspiró.

Lamentablemente Magnatara heredó la poca estatura de su madre, una melena caótica y unos ojos tan extraños como los de su padre.

Tal vez solo debería parecerme a ella.

El problema estaba en que si ella lo quisiese, Magnatara podría ser exactamente como Salomé.

Sí, en comparación con Salomé, -la esbelta traidora de cabello color canela, ojos color oro, piel de porcelana y de unas largas y perfectas piernas kilométricas- ella no era tan agraciada. No es que fuera fea, solo que la odiosa víbora era más linda.

Oh, eso era una mentira, Magnatara era hermosa… pero solo así le encontraba la respuesta a esta apestosa situación.

Su Rakshasi se movió inquieta en su cabeza, tratando de escaparse. Si eso sucedía querría descuartizar cualquier cosa, dado a que estaba encerrada en un auto y quien estaba a su lado era su dolor de culo -amor platónico-, no sería nada productivo.

Se pellizcó el puente de la nariz en un intento por calmar su creciente enojo.


 Ahora estaba cabreada, y en definitiva sus uñas ya se estaban convirtiendo en garras.

Cálmate
.

Subió el volumen del radio –por quinta vez, luego de que su acompañante disminuyera el volumen las últimas cuatro veces.- y se recostó en el asiento de pasajero, escuchando la estrepitosa banda Rammstein y su canción Rosenrot.






Cerró los ojos con satisfacción, arrullada por la fatídica canción como si fuese una canción de cuna.

Kamlot estaba a su lado, conduciendo –después de tanto insistir en tomar el volante, Magnatara lo único que consiguió fue que le dedicara una de esas escasas sonrisas torcidas que le hacía perder el aire tan delicadamente como un puño en el estómago, pero no el volante.