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sábado, 10 de enero de 2015

La llave Impura. Capítulo 5. Parte II.




viene de Parte 1

Respiró hondo cuando encontró la puerta, ella en definitiva estaba allí. Podía sentirla, incluso un leve rastro de su olor a vainilla le llegaba a su sensible olfato. Tocó la puerta, por más que quisiera abrirla sin avisar, pero lo pensó dos veces.

Magnatara realmente odiaba que entraran a algún lugar donde ella estaba sin tocar la puerta. Únicamente los malos salvajes entran sin tocar, eso era lo que siempre decía y luego suspiraba con enojo y ponía los ojos en blanco cuando alguien tenía el atrevimiento de hacerlo. Incluso si era algo de vida o muerte, con la Rakshasi debías tocar la puerta.

No pasó mucho tiempo cuando la puerta fue abierta, no era la mujer que esperaba, pero ella le dedicó una amplia sonrisa antes de hacerse a un lado y dejarle pasar. Estuvo a punto de darse la vuelta y salir de la habitación cuando vio a Magnatara, el cuadro que se alzaba ante su vista era tan irreal que se quedó allí, con los pies anclados al suelo.

Ella estaba sentada en la cama, sosteniendo a un pequeño. Se veía hermosa mientras arrullaba al niño quien gorgoteaba felizmente. Magnatara alzó la vista del bebé y le sonrió abiertamente, haciendo que el corazón de Kamlot se detuviera por unos instantes.

-¡Estas aquí! –canturreó la Rakshasi con emoción y el niño se unió a su alegría soltando una carcajada risueña.- ¿Kamlot? ¿Estás bien? –

sábado, 29 de noviembre de 2014

La llave impura. capitulo 4 parte 2.



S
álvala y te enseñará el camino.

¿Había mencionado que odiaba a los oráculos y sus cosas a medias? Ahora ella se estaba congelando el culo, literalmente hablando, mientras buscaba a quien debía salvar. Los copos de nieve caían en todo el lugar y dado a que ella vestía ropa suelta para combatir el calor del Amazonas, le castañeaban los dientes. Pronto encontró una esquina agradable para conjurar ropa adecuada y un aspecto diferente. Una vez que ese no fue un problema y que las neuronas poco a poco se le estaban descongelando, le prestó atención a su alrededor.

Y maldita sea, no le gustó el lugar donde estaba. Magnatara lo conocía muy bien. La rabia comenzó a arder lentamente dentro de ella, y sus garras comenzaron a alargarse. Este era su “hogar” hace muchos siglos atrás.


La Rakshasi ya se estaba haciendo una leve idea de a quién debía rescatar. Pero, ¿qué día era exactamente? Eso podría confirmar sus sospechas.


Se acercó a un bar, todos los que se encontraban en su camino se hicieron a un lado. Ellos claramente sentían el poder que emanaba de ella, el peligro y no querían encontrarse en el foco de su atención.


-¿Qué día es hoy? –le preguntó al hombre que estaba detrás de la barra, limpiando un vaso de cristal.


El hombre la miró con esos ojos gatunos y una sonrisa encantadora, antes de contestarle. Magnatara hubiese pensado que él era lindo, sino estuviera consiente de toda la maldad de la que era capaz. Ella hizo una mueca y volvió a salir del lugar. Ahora estaba inmensamente cabreada. Sus sospechas eran ciertas. Debía salvarse a ella misma.


Su pequeña yo estaba encerrada en un calabozo… ese día ella había sido llevada allí y golpeada brutalmente por haberse defendido de otra Rakshasi que pensaba que molestarla era de lo más divertido. Magnatara no empezó nada, solo se defendió. Pero la culpa, según todos, obviamente fue de ella. Su padre, tan amoroso como era, dejó que se la encerraran, “para que aprendiera cuál era su lugar”. Esperó días incontables a que la sacaran de aquel horrendo lugar, donde pasó frío y hambre, eso nunca pasó hasta que cumplió su castigo. Por más que quisiera ir en busca de la niña que la agredió y hacerle pagar por lo que hizo, ella nunca le pegaría a un niño, no importaba cuantas ganas tuviese de hacerlo.

sábado, 15 de noviembre de 2014

La llave impura. capitulo 4. parte 1




Capítulo 4


Ammatiel encendía el fuego cuando una Magnatara muy animada se le unía, seguida por un furioso Kamlot. Conociendo a la Rakshasi como lo hacía, supuso que ella produjo el enfado del demonio. No es que le molestara, él se merecía todo lo que la mujer iba a hacerle a continuación.
Mientras se encargaba del campamento, pensó en todo lo que dijo Kamlot… ahora entendía porque era tan importante que protegiera a Magnatara. Eso no quería decir que estaba contento por eso. Ellos debieron decirle que estaba a su cargo en este entonces. Una vez que tuviera tiempo, él volvería a los cielos y alguien le tenía que dar una buena explicación sobre esto. Laurel me explicará, le guste o no. Se asegurara de eso.
Pensó en irse en ese momento al cielo, pero no estaba seguro de encontrar a esos dos vivos cuando regrese. Magnatara se sentó a su lado, ignorando al demonio. Sí, eso iba a ser divertido. Ella bostezó, recordándole que no descansó durante mucho tiempo.
-Ve a descansar, Magnatara. Mañana saldremos temprano.- la Rakshasi bostezó otra vez sin ocultar su cansancio.
-¿Falta mucho para llegar?
-Si todo marcha bien, llegaremos antes del anochecer de mañana.
-¿No se mataran si me voy a dormir?- Ella parecía divertida, haciendo que él soltara un suspiro.
-Eso solo pasaría si fuera yo quien iría a dormir. Ustedes se matarían.
-Posiblemente –dijo la mujer luego de pensarlo un rato.-. Normalmente me quedaría para iluminarles la noche, pero estoy muerta. No hagan nada divertido sin mí, ¿vale?
-Voy contigo.- Kamlot por fin habló desde que llegó detrás de Magnatara.
-¿Qué? ¿Por qué? Yo me sé el camino –señaló la caseta.-. Esa es la mía. Y no estás invitado a ella. –dio media vuelta y se marchó. Ammatiel rió por lo bajo. El demonio contuvo el aliento para soltarlo lentamente.

domingo, 28 de septiembre de 2014

La llave impura. capítulo 2. Parte II.






Otra vez, sin ningún aviso algo saltó encima de él.

El dragón soltó un rugido, se quitó con rapidez al atrevido y se giró para atacar. A pesar de que todavía estaba en llamas cuando lo atacó, el Teexat –que se fijó era gris con rayas negras- no parecía estar afectado de alguna forma.

-¡No!- Magnatara se lanzó entremedio de ellos justamente cuando el dragón decidió atacar, ganándose una severa quemadura.

Acto reflejo el dragón se detuvo soltando un chillido ¿horrorizado?

No, seguramente Kamlot había escuchado mal.

Nunca, en su larga vida el demonio escuchó algo igual, ni siquiera en las escasas conversaciones que han tenido, porque sí, el hijo de puta podía hablarle.

La Rakshasi alzó la vista de su brazo derecho como si no tuviera la madre de las quemaduras y se giró a la criatura. No hizo ningún movimiento, solo soltó una onda de poder y liderazgo que dejó a todos aturdidos. Al cabo de unos minutos en el que el Teexat ni ella se movieron, la criatura también se fue.

-Este era un Teexat joven, y solo buscaba jugar. No hacernos daño.- que ella pudiera distinguir quién era un peligro o no, hizo que tanto el hombre como la bestia le respetaran más.

sábado, 14 de diciembre de 2013

DOS LOBOS, DOS ALMAS, UNA LUNA. MANADA DE LOBOS FURTIVOS. Capitulo 17. Corazón de amigo.



DOS LOBOS, DOS ALMAS, UNA LUNA.
MANADA DE LOBOS FURTIVOS.



Capitulo 17.



Hidis se sentó en su trono de cristal contemplando el gran salón que la rodeaba, una a una miró las caras de los elfos y hadas, algunos dioses y varios duendes.
Se sentía tan desganada que ya no podía sonreír de cortesía.

Todos se movían a los compás de la música, que sonaban desde la banda en el primer piso.
Las diferentes alturas de los elfos y las hadas era notable, pero en cada baile iban rotando haciéndolo dinámico, su gran salón de cristal no brillaba. Ella no brillaba.

Una figura oscura entró desde los jardines del norte.
Caminó sobre los bordes menos poblados del salón, evitando a todos los presentes.
La capucha no dejaba ver su rostro, pero Hidis sabía muy bien quién era.
Lo podía sentir a kilómetros de distancia.
El bastardo no tenía cara al dejarse ver aquí.

Le hizo seña su guardia armada, era protocolar, pero sabían bien como defenderse.
Se rodeó de sus guardias y se replanteó los hechos. No podrían defenderse de un dios, pero lo intentarían.
-¿Qué quieres en mis tierras? Sabes bien que no eres bien recibido en mis planos.-
Hidis habló mirando a la oscura capucha hasta que dos ojos azules iluminaron su rostro.

sábado, 30 de noviembre de 2013

DOS LOBOS, DOS ALMAS, UNA LUNA. MANADA DE LOBOS FURTIVOS. Capitulo 15. De Caza.







Y en procesión te llevan a entregarte a la tierra…
¿Sin que esta te llame?
Y sin ver los pies de la serpiente
Tu alma recorre los caminos homicidas
Para vapulearte más… ves sus rostros
Pero no los puedes delatar
Alma desecada de sangre



 


Capítulo 15 . “De Caza”



Athena sonreía a su pareja, lo vió salir del banco.
Caminaba lento saludando a la gente que cruzaba. Era sociable y la gente lo había adoptado como propio en el poco tiempo que llevaba viviendo con ella en el pueblo.
Sambana llego a ella de dos largos pasos con sus piernas fuertes.
La envolvió en sus brazos y ella estiró su cuello para que él pudiera besarla como tanto le gustaba.



-¡Te extrañé! – le dijo mordiendo el cuello de su hembra, su pareja siempre era receptiva. Era tan feliz.
-¡Mentira! Solo te fuiste hace 15 minutos.- Athena llego a los labios de Samby y lo acercó lamiendo y rozando sus labios sin dejarlo respirar, hasta que el beso se volvió más intenso y alguien chistó. Se soltaron riendo, habían dado un espectáculo.
Sambana la atrajo de nuevo a sus brazos y le murmuro sobre su oído.
-Nunca dudes de lo que te digo, es lo que siento y te extrañe mucho y …te amo.- La volvió a besar, pero esta vez sobre los ojos y la guió dentro.
Como un buen caballero abrió la puerta y él dejó que ella pasara.

Había algo. Sambana se giró y volvió a salir.
Sentía la intranquilidad de Lex, sentía su desesperación, camino dos pasos y salió de la panadería cerrando la puerta tras él.
“¿Qué demonios pasa Lex? ¿Dónde estás hermano?”
El presentimiento se volvió palpable, como una tormenta de verano.
Cuando realmente lo vio, ya era tarde.

La mira estaba en su pecho y golpeo certero. Mientras caía, el segundo atravesó su cuello.
Todo fue rápido. Todo estaba a punto de terminar y sentía a Athena sostenerlo y aulló llamando a su gemelo, pero lo único que salió de su boca fue sangre.


No podía estar pasando, después de tanto dolor, su vida no podía terminar así.

sábado, 16 de noviembre de 2013

DOS LOBOS, DOS ALMAS, UNA LUNA. MANADA DE LOBOS FURTIVOS. Capitulo 13. Caza.







Corro por entre las calles vacías
descalzo y sumido en la oscuridad,
siento una humedad pegajosa
propagándose con mis huellas
suave aspiración
oxido quemando mi garganta
adrenalina, sudor...
y el miedo vuelca mi estómago.
Las calles tienen sangre y
algo me está cazando.




N.A: Este capítulo es tuyo. Vos que sos… mi sombra más alta, mis ojos celestes, tu cabeza con rulos, tus silencios, tu forma tranquila y tu apoyo eterno/ fraterno / incondicional. Gracias por decirme que podía si quería o quería si podía porque… TODO PASA Y TODO LLEGA.


(capítulo 13 “Caza” Capítulo 14 “A la caza” Capítulo 15 “De Caza”)

El bosque estaba tan tranquilo, eran esos pocos momentos donde se dejaba ir y podía sentir a la naturaleza llamándolo y él disfrutaba de ese llamado.
Primitivo. Desde que habían llegado a Cierra Chica todo su mundo se había volteado patas arriba, había matado, sin querer a un alfa y ahora la manada era suya, Sambana se había emparejado con la hermana del molesto lobo brillante y bocón al que quería tocar, estaba entrenando a Quimey sin decirle que era y Ben…había descubierto que el ex alfa había “regalado” todas las tierras de la manada a un humano.

Suspiró tratando de relajarse y encontró una mejor posición, se había sentado sobre un colchón de hierba salpicado de pequeñas flores lilas. Un Benteveo cantaba sobre las ramas de uno de los pinos, amenizando su relajación.
Era la primera vez que lo haría en este bosque y tenía miedo de dejar libre a Valo.
Últimamente lo único que le mostraba en sueños era un surco de agua y un pequeño lobo tostado que le mordía las orejas.

Se estaba volviendo loco, internamente no quería saber que significaba, pero terminaría pasando, era la primera vez que le pedía algo, su lobo solo mataba a lo que no le gustaba y eso era a casi todos y todo.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Manada de Lobos furtivos.Capitulo 12 Despertar.


 Manada de Lobos furtivos.Capitulo 12 Despertar.


Morfeo. Extiende tus alas
Cual águila. Alzando el vuelo.
Y llévame lejos. Muy lejos.
Al útero inmortal
Donde se gestan los sueños.



Sambana miraba como si su vida se fuera en ello la flor del entramado del cubrecama, eran una unidad pero en el conjunto formaban un hermoso e intrincado ramillete de flores.

No quería levantar la vista. Sabía lo que vería, dolor, tristeza y el peor sentimiento de todos…  la vergüenza.

Eran las 3 de la mañana y la noche había sido casi eterna, no recordaba una noche donde hablara de lo que les había pasado, su vida fue, es y será un caos de sentimientos cotidianos.
Sambana no quería mirarla ahora tal vez no había sido buena idea haberle contado todo con tanto detalle.

Se había sentado hacia unos pocos minutos en la cama, de golpe, todo el agotamiento  lo había golpeado. Estiro las piernas y apoyo la espalda sobre la cabecera de la gran cama donde dormía hacia tres semanas, eso también había sido todo un cambio, pero había sido bueno. Lex lo había dejado ir tan tranquilamente que casi lo había herido, pero después su sonrisa se curvo y realmente vio la verdad de su hermano, él quería sobrinos para malcriar y cuidar…eso no lo había hablado con Athena.

sábado, 2 de noviembre de 2013

DOS LOBOS, DOS ALMAS, UNA LUNA. MANADA DE LOBOS FURTIVOS. Capitulo 11 Pesadilla.




Morfeo. Llévame volando.
Al lugar donde el otoño, se hace primavera.
Y en donde cantan, las sirenas.
Notas de poema.



CAPÍTULO 11. PESADILLA



“El animal estaba tranquilo, casi dormido, sobre su costado. SÓlo abrió los ojos para ver la línea de arboles que se levantaban por delante de la línea de visión. Los volvió a cerrar y dejó escapar un suspiro cuando el arrullo del agua tan cerca de él sonaba relajándolo. Acomodó su hocico sobre su pata delantera y trato de volver a dormir.

Algo estaba cerca, lo podía sentir, pero no ver.

El gran lobo que casi no tenía predadores y desde que dormía en las noches cálidas de verano, sabía  algo siempre estaba con él. No era un ser, no era una presencia…no sabía que era, pero estaba allí esperando.”



Lex se movió inquieto en la cama dejando caer las sábanas al piso, mostrándole a la luz de la Luna su febril cuerpo. En sueños, su lobo era libre, dominaba su conciencia y su cuerpo. Desde pequeño Alexias notó que su lobo tenía tanto poder como para dominar a su parte humana. El lobo casi siempre tenía el control de lo que hacía. Hoy le estaba mostrando lo que quería.

“Esto era lo que quería, ahí estaba, había llegado.

sábado, 26 de octubre de 2013

DOS LOBOS, DOS ALMAS, UNA LUNA. MANADA DE LOBOS FURTIVOS.Capitulo 10 Sueños 1.






Morfeo. Llévame en tus brazos
Al otro lado de los sueños.
Al lugar,
Donde se detiene,
El tiempo y la muerte
Solo son, Un pasatiempo.


CAPITULO 10. SUEÑOS


-¿Deberia decirle?- Samby esperó la respuesta desde el otro lado de la mesa. Desde que no vivía más allí no había café hecho y Lex se puso en la tarea.

-Si.- La elocuencia de Lex algunas veces era agotadora. Lo miró levantando las cejas esperando por más.

-Si, deberías decirle todo, porque no puedes tener una compañera sin confianza, Sambana.- Lex rodó los ojos y le tendió una taza humeante a Samby. –Ella merece tu confianza y saber la verdad sobre nosotros, aparte de eso, ella merece amar lo que eres,  no lo que le muestras.

-¿Cuándo te volviste tan inteligente Lexy?- Sambana sonrío a su hermano y se tomó dos tragos calientes de su taZa.

-Desde que miro comedias románticas, ahora que no estás.- Sambana pensó que Lex era el único ser en todos los planos que podía hacer chistes sin reírse.

Se quedaron mirándose por unos minutos, esto era casi una costumbre entre ambos. Sambana río y termino su café.

-¿Qué es tan gracioso?- Pregunto Lex mientras se levantaba y servía más café para ambos.

-La verdad es que creí que ibas a hacer un gran problema de que me fuera a vivir al pueblo, con ella.-

domingo, 20 de octubre de 2013

DOS LOBOS, DOS ALMAS, UNA LUNA. MANADA DE LOBOS FURTIVOS. Capitulo 9 Hilos rojos II Los hilos rotos.







“Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, 
sin importar tiempo, lugar o circunstancias. 
El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romperse”  



CAPÍTULO 9. HILOS ROJOS II.  LOS HILOS ROTOS.


Él daba miedo.
Mucho miedo y lo sabía.

Cada vez que hundía las patas en la tierra, sentía como su cuero se afirmaba sobre el terreno arcilloso humedeciendo sus patas y manchando su pelaje.

Lex era enorme, intimidante y aterrador.Media de nariz a cola 2,23 metros , pesaba más de 190 kilos y su altura se elevaba sobre los 1,40. Todo el pelaje negro brilloso lo ayudaba a camuflarse de noche.

Esta era una de esas noches.

Había corrido y corrido dejando a su lobo suelto, sintiendo la libertad de la noche y conectándose con su entorno. Emprendió el viaje de vuelta cuando la conexión son Sambana se hizo un fino hilo.

Había creído que ahora que este se había emparejado ya no lo sentiría, pero se equivocó.

Trotó por el sendero que hacía de día en forma humana mirando cuan distinto era todo de noche, hasta que se tiró sobre el borde de un pequeño y fino río. Estaba estático y la brisa cálida de principio del verano lo golpeó. La luna sobre su cabeza brillaba y las estrellas titilaban.

Suspiró y acercó el hocico más cerca del agua. Bufaba y hacia pequeñas olas sobre la lenta superficie que corría hacia las piedras, su lobo era juguetón.  Le gustaba correr y saltar por en el agua fresca, correr tras  liebres y oler flores. Lástima que cuando se sentía amenazado, mataba sin miramientos.

Un pequeño sonido de ramas rotas lo hizo girar, río en su forma lobuna, lo que era más aterrador que si reía como humano sus colmillos eran de 30 centímetros blancos y muy muy filosos.  Escaneó buscando, mirando, oliendo…sintiendo hasta que encontró el aura que lo estaba acosando, se escondía tras uno de los pinos. Era pequeño, un lobito gris que no tendría más de 14 años, 15 máximo.

domingo, 6 de octubre de 2013

DOS LOBOS, DOS ALMAS, UNA LUNA. MANADA DE LOBOS FURTIVOS. Capítulo 8. Hilos Rojos. I.



                      “Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, 
                                           sin importar tiempo, lugar o circunstancias.
                                 El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romperse”


CAPÍTULO 8. HILOS ROJOS I


-Deberías ir, te hacen un festejo ¿Vas a negarte?- Sambana caminaba por la cocina preparando una canasta con comida y cervezas. Se movía de un lado al otro metiendo todo lo que veía.Desde el sillón y sin dejar de ver la televisión Lex bufaba.

-Ahora eres el alfa, eres el jefe y deberías ver que nadie haga algo impropio.- Sambana se paró en la puerta. -Yo quiero ir, no conozco el pueblo ni su gente.- Sambana espero.

Lex se giro mirando como estaba parado en la puerta.

-¿Por qué insistes en socializar con los nativos?- Lex sonrió y se paró de un salto.

-Sólo un rato, si empiezan a adorarme como él dios que soy , me vuelvo pitando.- Caminó y lo pasó mientras miraba la noche. Solo quedaban unas noches más de primavera y luego el cálido verano llegaría.

Se subieron al sheep con Lex al volante. El camino fue tranquilo, eran dos extraños conocidos, no se hablaban cuando estaban nerviosos.

Lex salió de un salto cuando llegó a la puerta del fondo de la casa de Ben, junto al claro donde sólo hacía unos días se habían conocido y peor  para Lex donde había cambiado su vida.
Miro sobre uno de los árboles y suspiró.

sábado, 28 de septiembre de 2013

DOS LOBOS, DOS ALMAS, UNA LUNA. MANADA DE LOBOS FURTIVOS. Capitulo 7. Luna Menguante.





El lobo se arrodilló y bajó la cabeza,
manifestando con gestos mansos del cuerpo,
de la cola y de las orejas, en la forma que podía,
su voluntad de cumplir todas las condiciones del acuerdo.


CAPÍTULO 7. LUNA MENGUANTE
La luna menguante se posaba alta sobre el cielo nocturno.

HacÍa del claro en el medio del bosque un lugar de penumbras, un lugar aterrador.

Lex se paró solo en el medio y espero.

Sambana se había quedado en la cabaña, Lex había pensado que era lo mejor.

Estaba solo…pero si alguien lo olía o hacia el menor movimiento para tocarlo, él simplemente mataría al que cometiera tal error.

Lex había dejado la cabaña en su forma de lobo y corrido por el pueblito. ¿Villa?, pensó Lex era apenas cuatro cuadras por tres, ni asentamiento llegaba a ser para las estadísticas.  En el camino había visto una panadería, una farmacia y un banco. Un consultorio dental y uno mÉdico emplazados en el mismo lugar. eso aterro a Lex.

¿Quien quería ir al dentista o al médico?
Eran were´s, cambiaformas, ellos eran shifters, jamás se enfermaban y a menos que se metieran en una pelea casi nunca se herían.

Se sentó sobre sus talones y siguió esperando, el sentimiento de vacío lo lleno casi por completo.
Había dejado a Sambana atrás y no tenía a nadie más. Necesitaba a su hermano.

De las sombras,  Ben fue el primero en llegar sonriente. No reconoció el olor que el macho emanaba Lex no sabía qué era, o simplemente el beta estaba confundido a tal punto que todas las emociones hacían un olor indescifrable.Cuando llego frente a Lex descubrió el cuello y se arrodillo a un costado.

De a uno fueron pasando todos, hombres, mujeres y niños.Uno pequeño como de unos 5 años preguntó desde dentro los protectores bazos de su padre.

-¿Cómo se llama Alfa?- Lex se dio cuenta que llevaba más de media hora sin hablar.
Se movió de un salto y todos jadearon, así que les dijo a todos en el tono más calmado que supo.

-Mi nombre es Lex y pueden dejar lo de alfa de lado, no me gusta.-

viernes, 20 de septiembre de 2013

DOS LOBOS, DOS ALMAS, UNA LUNA. MANADA DE LOBOS FURTIVOS. Capítulo 6. Fuente de todo mal, el funeral.





- Escuchad, hermanos míos: el hermano lobo, que está aquí ante vosotros,
me ha prometido y dado su fe de hacer paces con vosotros
y de no dañaros en adelante en cosa alguna si vosotros os comprometéis
a darle cada día lo que necesita.
Yo salgo fiador por él de que cumplirá fielmente
por su parte el acuerdo de paz.




CAPÍTULO 6. FUENTE DE TODO MAL, EL FUNERAL.




La amplia oficina sólo tenía una mesa para 12 personas.

Eran ya  las 23 pasadas y estaba sólo dentro de ella y suponía también que estaba también sólo dentro del edificio .Seguro quedaban el guardia de la puerta y John Cooper.

John Cooper, arquitecto, dueño de Cooper internacional, heredero de todo lo que dijera Cooper.Era más que multimillonario y un buen hijo de puta con todas las letras. Él era el señor de los negocios inmobiliarios,un tipo  sin moral y soberbio.

Volvió la vista a los planos sobre la mesa y dejó salir un suspiro agónico.

Era una horrible definición de sí mismo, pero era la real y era lo que pensaba sobre sí. Se frotó la cara con las dos manos y las apoyó para ver de cerca el edificio del nuevo Spa que iba a construir en Sierra Chica.

Vendió el proyecto, alquiló las estancias y hasta subcontrató a los constructores de las empresas que absorbía. Sería un Hotel Spa de lujo. Sería también su último proyecto, después de esto trataría de tener una vida, buscar una mujer que le soporte el carácter cascarrabias y caprichos de un niño bien.

Sabía que ya con 36 años no debería seguir soltero y sin hijos.Todos lo  estaban comentando, pero le importaba poco, estaban hablando de él y ESO era lo importante. Esa era la mejor publicidad, las habladurías.

sábado, 14 de septiembre de 2013

DOS LOBOS, DOS ALMAS, UNA LUNA. MANADA DE LOBOS FURTIVOS.Capitulo 5. El anuncio.






El lobo, obediente, marchó con él como manso cordero, 
en medio del asombro de los habitantes. 
Corrió rápidamente la noticia por toda la ciudad; 
y todos, grandes y pequeños, hombres y mujeres, jóvenes y viejos,
 fueron acudiendo a la plaza para ver el lobo con San Francisco. 
Cuando todo el pueblo se hubo reunido, 
San Francisco se levantó y les predicó.


Ruben Dario


CAPITULO 5. EL ANUNCIO


Lunes por la mañana, Villa Sierra Chica.

Athena acomodo el último de los panecillos que había sacado del horno y lo colocó prolijamente en la bandeja.Hacía más de dos años que se había hecho cargo de la panadería que alguna vez había sido de su abuela. Trató de ocultar la gran sonrisa feliz que tenía hacía ya dos días en su rostro, con culpa lo volvió a intentar y casi lo logró, la comisura de sus labios seguían arriba marcando una sonrisa.

Se había vestido de un pulcro blanco, como mandaba la religión ortodoxa Griega, salvo su ropa interior que era de un color crema.

Unas campanadas la obligaron a poner su cara de duelo . Nunca había ocultado el desprecio que sentía por su padre. Habían peleado, habían discutido, habían “discrepado” pero su padre había perdido la poca cordura que le quedaba cuando murió su madre hacia ya diez años.

Fue algo gradual. Sólo dejaba ver cada pocos días algún “episodio” como Apeles y ella habían denominado aquella faceta. Algunas eran simples como no bañarse por días, como había sido  la última, que por desgracia había sido el destierro de Maridion. Una muerte estúpida, sólo por haber estado en el lugar equivocado en el momento equivocado.

jueves, 5 de septiembre de 2013

DOS LOBOS, DOS ALMAS, UNA LUNA. MANADA DE LOBOS FURTIVOS. Capitulo 4.La vida deberia ser más sencilla.





-¡Es duro el invierno 
y es horrible el hambre! En el bosque helado
 
no halle qué comer; y busqué el ganado,
 
y a veces comí ganado y pastor.-
                                                                                Ruben Dario



CAPÍTULO  4.

La mañana/tarde después.

Lex se estiró en toda su largura cuando salió de un salto de la cama.  El olor a café y pan tostado invadió todos sus sentidos,  su estómago gruñó tan fuerte como su pecho. Uno por hambre, el otro porque sabía que le dolerían los oídos de escuchar todo lo que Samby le dejaría caer.

¿Lo peor? Él debería decirle lo que había pasado en el bar.

Después de dejar el claro y toda la manada de lobos apestosos, que ya a las ultimas lo miraban con amor, Samby no había hablado, no había pronunciado palabra. Lex sabía que estaba nervioso, se había lavado las manos toda la noche una y otra vez .Lo hacía desde cachorro, lavarse las manos y las uñas.  Lex nunca entendió bien el por qué, pero era irritante el desperdicio de agua.

Se preguntó asi mismo  por todas las cosas que no sabía de su hermano . ¿Se había enamorado alguna vez ? ¿Tenía otras mañas? ¿Qué color le gustaba más? . Tal vez las sabía y nunca le había prestado atención a esos detalles menores.

martes, 13 de agosto de 2013

DOS LOBOS, DOS ALMAS, UNA LUNA. MANADA DE LOBOS FURTIVOS.Capitulo 1. Lobos furtivos.









DOS LOBOS, DOS ALMAS, UNA LUNA.
MANADA DE LOBOS FURTIVOS.

 
El varón que tiene corazón de lis, 
alma de querube, lengua celestial, 
el mínimo y dulce Francisco de Asís, 
está con un rudo y torvo animal, 
bestia temerosa, de sangre y de robo, 
las fauces de furia, los ojos de mal: 
el lobo de Gubbia, el terrible lobo, 
rabioso, ha asolado los alrededores; 
cruel ha deshecho todos los rebaños; 
devoró corderos, devoró pastores, 
y son incontables sus muertes y daños. 
Ruben Dario.
 




Capitulo 1

Lobos furtivos.


Todo paso muy rápido.
Casi como un rayo, ahora todo era rojo, el desmadre y las roturas totales.

-¿Que…?- Lex miro a Samby con los ojos inyectados en sangre las manos cerradas en puños sobre sus costados.

-Nada.- Gesticuló con las manos haciendo un gran círculo que abarcaba todo el bar destrozado. -¿Cómo pudo pasar esto cuando solo fui al baño por 6 minutos?- ladeó la cabeza y se pidió no pinchar más a su gemelo.


Sólo había ido al baño, lavó sus manos después de tomar unas cervezas, las etiquetas, se dio cuenta en un habito molesto y constante siempre las removía con las uñas inmaculadas.

Sambana Vladis, conocido como Samby , volvió a dar una amplia mirada sobre el local destruido para terminar sobre Lex, su gemelo idéntico, pero a su vez tan distintos.

Él se mecía lentamente sobre sus talones y la sangre coagulada se estaba secando en sus ropas, haciéndolo ver como un asesino serial feliz.
 ¿Acaso no lo era?

lunes, 20 de mayo de 2013

"Amar en tiempos de crisis". Capítulo 5.


Capítulo 5





Para el momento en el que me di cuenta, ya estaba lejos de la oficina de Adam. Michael había entrado rápidamente y al verme, supongo que se puso celoso. Celos. Por mí. Me sacó arrastrando de allí cogida de la mano y me subió a su coche, bien bonito por cierto. Veía sus labios moverse pero no emitía ningún sonido. ¿Estaría maldiciéndome? ¿O tal vez a Adam o a mí?

En determinado momento, jaló de mi mano hacia él para que me subiera en su regazo. Era un juego del que no podría salir, pero lo hice. Cansada de huir y de que todo me superara rodeé su cuello con uno de mis brazos para acurrucarme y poder acariciar ese pelo que una vez me volvió loca.

viernes, 17 de mayo de 2013

"Amar en tiempos de crisis". Capítulo 4.





Capítulo 4.

Cuando era una cría, era un lujo subir al terrado de casa y observar el verde paisaje. Pero ahora no era así. Miré a mi alrededor, solo había bloques grises y blancos.
Además, mi cabeza estaba hecha un lío desde la conversación con Alex.
Él creía que yo sentía algo por el fiscal. Tenía razón. Sentía odio y repulsión. El sonido del móvil vibrando me sacó de mi sueño.
- Rosbert, ¿quien habla?

Después de unos segundos, al otro lado, solo se oía una leve respiración, pasó otro segundo y un estremecimiento recorrió mi columna nada más escuchar su voz.

- Entrega a Helena. Eres mía pequeña zorra. Disfruta de las fotos, querida.

Colgó. Tomé aire desesperadamente. Por suerte estaba sentada, porque de no haber sido así me habría caído. Ahora sí que estaba... jodida.


miércoles, 3 de abril de 2013

"Amar en tiempos de crisis". Capítulo 3.



Capítulo 3.

- ¡No creo que entienda lo que le digo, señoría! ¡Mi cliente es inocente! Las cámaras de seguridad le grabaron en todo momento. Además, no tienen pruebas fiables para acusarle de asesinato. En todo caso de robo y fue por una manzana que devolvió - mi sangre hervía -. El cuchillo estaba en la celda. Y mi cliente tiene un compañero, uno que sigue estan...
- Protesto señoróa - la voz de Michael resonó por la sala -. No puede hacer acusaciones si no tiene pruebas.
- Vosotros no tenéis pruebas -cuando me di cuenta que lo había dicho en voz alta, enrojecí y me senté. - No tengo más preguntas.



Durante el resto de la sesión, me sentí indignada. Discort apoyó su jodido trasero en la mesa mientras movía las manos haciendo preguntas. Yo intentaba protestar, pero no surgía efecto. Me sentía hecha mierda, como si la jueza me asfixiara con sus miradas de asco hacia mi persona. Todos eran iguales. Incluido ÉL.
Un café, pensé al salir de la sala. Sí, un café me vendría bien. Y cambiarme. No soportaba más la falda negra. Cogí mi maletin y la bolsa y fui al Starbucks que había enfrente. Sí, aún existía. Aunque era mucho más lujoso y solo lo podían utilizar los abogados, jueces y notarios enseñando la identificación. Me senté lejos de la ventana y fui a los servicios. A los diez minutos, iba con unos cómodos pantalones negros, la camisa blanca y la chaqueta negra. Los tacones me los había dejado puestos.


Un hombre que no reconocí se acercó a mí. Era bastante alto, rubio con ojos azules verdosos, vestido de traje con corbata roja y sonrisa deslumbradora.